5 hábitos que están afectando la productividad de tu mente 👈🏽

Los pensamientos vagos y negativos dañan nuestra mente, por ello solo debemos llenarla de aquellas metas y objetivos que realmente tenemos claros #cuidado

“La mente es el espacio donde convergen ideas, pensamientos y sentimientos.” – Walter Dresel

Positiamigo, la productividad de nuestra mente se ve afectada, gran parte del tiempo, por dos razones fundamentales: los pensamientos y las acciones que llevamos a cabo, ocurre cuando inconscientemente la sumergimos en un mar de pensamientos vagos, esto es solo una pequeña muestra de la necesidad que tenemos de huir de nuestra propia verdad.

La pregunta es: ¿Realmente de qué estamos huyendo? Parece complejo entender que la falta de productividad de nuestra mente sea fruto del sueño profundo en el que nos encontramos; somos inconscientes de la razón de esas ideas, pensamientos y sentimientos, todo lo que hacemos, decimos o pensamos es solo un reflejo del estado mental y emocional que tenemos.

Hoy queremos que conozcas cinco hábitos que afectan la productividad de nuestra mente sin darnos cuenta:

  • Distraerse fácilmente  

Cuando nos distraemos tendemos a postergar lo que estamos haciendo, esto se debe a la tendencia a fascinarse e identificarse con cualquier cosa; al darse esta situación, sin darnos cuenta estamos huyendo de una realidad y emoción al mismo tiempo, por ejemplo: si te aburres y te sientes ofuscado/a o estresado/a cuando estás haciendo algo, sea educativo o laboral y lo postergas por algo menos “complicado” y más divertido suceden dos cosas, la primera es que estás huyendo del compromiso, la segunda es que no le haces frente a la ira que habita dentro de ti. Sí, la ira se puede expresar de la manera más sutil e inesperada.

Pensar de forma negativa

Los pensamientos negativos son reflejos del miedo que hay dentro de nosotros, cuando un evento hace presencia, sin importar cuál sea su naturaleza siempre traerá consigo aprendizajes, las personas negativas ven todo desde el caos. Los pensamientos se presentan como estrellas fugaces en nuestra mente y si no nos observamos desde la comprensión y el amor se quedarán vagando, por lo tanto no sacaremos la sapiencia de estas experiencias, siempre nos quedamos con el lado negativo de la historia.

Cuando comprendemos el trasfondo de esta situación nos damos cuenta que se trata de una persona carente o con miedo a ser lastimado. Por ello, muchas veces se desenvuelven en el papel del vaquero que ataca primero y esto es lo que nos hace reactivos ante situaciones externas. Todos tendemos a caer en este tipo de pensamientos en algún momento, sin embargo tenemos la capacidad de salir de ese mar caótico en el que navegamos, enfrentar los miedos y soltar la necesidad de tener la razón y el control de todo es el primer paso para convertirnos en personas positivas.

  • Juzgar antes de comprender

Juzgar es un mal hábito que afecta la productividad en todos los sentidos, una persona que juzga las acciones de otra se convierte en juez de su propio reflejo, siente una extensa fascinación por lo que ve y es inevitable no dejarse afectar. Este hábito se ha vuelto normal hoy en día, cuando se presenta dedicamos tiempo y energía a esa situación y magnificamos la importancia de la acción.

La actitud que tenemos ante el juicio externo e interno depende de nuestra perspectiva de las cosas, todo es un proceso y cada quién vive el suyo a su ritmo y a su tiempo, las experiencias son intransferibles. Cada quién sabe qué tan pesada es la cruz que lleva dentro, comprende que caer en el juicio no resuelve absolutamente nada, solo respira, guarda silencio y sigue.

  • Convertir las labores en rutina

Hacer algo que nos gusta es como estar enamorados, dedicamos nuestro tiempo y energía y damos lo mejor de nosotros todos los días, como regar una planta. Si nos diéramos cuenta de la importancia que tiene la afinidad en cada cosa que hacemos o con cada persona con la que estamos, invertiríamos el tiempo en situaciones más productivas o personas que nos hagan sentir menos vacíos. Enamórate de lo que hagas y disfrútalo, serán experiencias que marcarán un antes y un después todos los días.

  • Realizar poco ejercicio

Aunque no lo creas, el ejercicio es el responsable de muchos de nuestros procesos, físicos, mentales y emocionales. Cuando nos ejercitamos poco, el cerebro tiende a caer en una inactividad profunda, nuestra salud física y vital se ven afectadas y la persona le da paso a la pereza, por lo tanto realizar ciertas actividades se vuelve cuesta arriba.

Son hábitos que se han vuelto normales, por ello no reconocemos cuando se presentan. Sé tú el creador de una mente productiva, no dejes que ella sea la creadora de tus acciones.

 

Autor entrada: positiadmin

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