Conoce otra de las muchas formas de meditación y no dudes en incluirlas en tu vida

Controlar la mente es el primer paso para controlar nuestra vida 

Existen muchas formas para meditar, sin embargo al llevarlas a la práctica cada quien escoge con la que se sienta más cómodo/a. La meditación se logra cuando centramos nuestra atención en nuestro interior sin dejar que la mente influya, al principio resulta complicado, pues el ego se encargará de hacer todo lo que esté a su alcance para sacarte de ese estado de concentración.

Lo ideal es realizar algunos ejercicios que te ayuden a mantenerte en el presente y a concentrarte lo suficientemente en ti como para lograr entrar en estado de meditación. Si logramos meditar como se debe, tendremos la capacidad de salir en cuerpo astral conscientemente, recordar experiencias pasadas, hablar con seres de otras dimensiones e incluso explorar tu cuerpo para saber qué tan bien están funcionando tus órganos.

Todo esto es posible cuando logramos salir en cuerpo astral de forma consciente, antes de empezar con las meditaciones es necesario hacer un trabajo de conciencia y desnudar al ego hasta sanar y perdonar la oscuridad que habita en nuestro interior. Todo se puede ir haciendo en paralelo, primero centra tu atención en tu persona y observa un evento externo sin involucrarte, cuando dejamos de involucrarnos con las cosas que vienen de afuera poco es lo que nos afecta, por lo tanto obtenemos el control de lo que dejamos entrar y lo que no, esto ayudará a que algunas caras de tu ego, como lo ira, vayan muriendo y empiecen a nacer nuevas virtudes del ser.

El segundo ejercicio consiste en observar todo lo que haces, en este punto tú te conviertes en el observado y el observador al mismo tiempo. Lo ideal es que vayas eliminando juicios, puesto que este ejercicio requiere de mucha objetividad, no se trata de convertirte en tu propio juez, se trata de que entiendas por qué haces tal cosa y en qué momento, si lo practicas y lo conviertes en un hábito te darás cuenta que todo lo que hagas o digas será de forma consciente, en ese momento comenzarás a tomar las riendas de tu vida.

 

Todos los días antes de dormir o al levantarte, siéntate en una postura cómoda en la que tu cuerpo se sienta lo más relajado posible, coloca una vela frente a ti y mira fijamente como la flama se mueve, fija la vela en tu mirada y al mismo tiempo observa cómo está tu cuerpo, si comienzan a aparecer pensamientos, deja que pasen y concéntrate nuevamente en la flama, al cabo de cinco minutos cierra los ojos y comienza a sentir todas las partes de tu cuerpo, luego recuerda todo lo que hiciste en retrospectiva, desde que te sentaste hasta que te despertaste, recuerda tus reacciones y todo lo que hiciste, este ejercicio te ayudará con la concentración y podrás checar nuevamente lo que realizaste anteriormente.

Aunque son ejercicios para preparar la mente y el cuerpo, son tipos de meditaciones conscientes que te mantienen despierto, los cuales te ayudarán a recordar y a observar aquello que debes cambiar. Antes de iniciar las meditaciones asegúrate de estar en un lugar limpio para que las vibraciones fluyan más rápido.

Autor entrada: positiadmin

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